Mostrando entradas con la etiqueta Rojo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rojo. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de noviembre de 2008

Reconciliándome con el rojo.



El rojo es un color poderoso. Durante los últimos años lo he rechazado mucho, básicamente por las implicaciones políticas que tiene. Lamentablemente mi absoluta desaprobación hacia una ideología política, me ha llevado a tener una reacción negativa ante el color rojo.

Pero este no es un post político. Este post lo escribo para contarles que desde hace unos meses he iniciado un proceso de acercamiento al color rojo.



Supongo que todo empezó hace varios meses cuando voluntariamente me sometí a un maratón de Almodóvar. Todas las noches miraba alguna película de Pedro, algunas ya las había visto, sobre todo las de los 90 y del 2000 hacia acá. Me llama mucho la atención ver cómo uno empieza a notar cosas en una película cuando la ve más de una vez. Por ejemplo, el uso que hace el director de la paleta de colores. A Almodóvar le gustan los colores vivos y vibrantes, y el rojo es, para mí, uno de sus sellos más especiales, visualmente hablando.



Por cierto, en La Flor de mi Secreto, Marisa Paredes interpreta a Leo Macías, una escritora, y en un momento de la película, Leo comenta que ya tiene otra idea para una novela: una mujer esconde el cuerpo de su marido luego de que éste intentara violar a su hija (e hijastra del hombre-violador); la hija, una adolescente, en un esfuerzo por defenderse le da un golpe y lo mata. Quiero acotar que La Flor de mi Secreto es del año 1995, y la idea que el personaje interpretado por Paredes tiene, es el argumento de Volver, que salió en el año 2006. Cualquiera escribe unas líneas en papel, pero qué difícil es ser un buen escritor. Almodóvar tuvo, al menos, 10 años la idea de Volver en su cabeza hasta el momento en el que la película fue rodada. Increíble...


Pero, bien, volviendo a lo que comentaba antes, empiezo a contentarme con el rojo. No sé qué tan sólida o duradera sea la reconciliación, no sé si cuando vuelva a mi país, al meollo de la crisis política, me distancie de él por un tiempo. Entonces no sé si se dará un nuevo acercamiento. Quizás tenga que hablarme mucho para contentarme y lograr que me vuelva a acercar a él, quizás tenga que escribirme una carta romántica, quizás tenga que traerme rosas azules representando la fidelidad que me profesa o quizás necesite yo una caja de chocolates y una cena a la luz de la vela.

Por ahora nos estamos empezando a entender muy bien. Vamos a ver qué pasa.