Mostrando entradas con la etiqueta 20-Something Girls. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 20-Something Girls. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de julio de 2008

"¿Estás planificando un bebé?"


Fue lo que me preguntó mi ginecólogo hace pocos días. Yo solamente pude reir y decir: "ah...no". A lo que siguió: "bueno, no lo dejes para dentro de cinco años".

Cinco años...mi ginecólogo me ha puesto una especie de techo. No por nada grave, realmente. Yo tengo la teoría de que simplemente leyó "27" en edad y asumió un poco de cosas sobre mi vida. Creo que leyó "27" y asumió no que estaba casada, porque yo le dije mi estado civil, pero sí que quizás ya estaba escogiendo el menú, el tipo de letra de las invitaciones y el color de la tela de mi vestido.

Doctor, a usted quiero decirle: usted se peló, se equivicó, calculó mal. Yo no estoy buscando salón de fiesta, ni haciendo lista de invitados. Todavía tengo cinco años? O me da una prórroga, ya que le estoy contando algo sobre mi vida?

Hay un momento en el que los amigos del colegio y de esa época empiezan a casarse. Eso empezó a los 24, en ese momento empezaron los matrimonios de mis amigos y amigas. "Qué ganas, fulano se casa!". Una detrás de otra, mis amigas empezaron a matrimoniarse, todavía quedamos una mayoría de solteras, pero unas cuantas ya han cambiado su estado civil.

Luego empiezan a quedar embarazadas y luego quedan embarazadas...por segunda vez! Recuerdo más de una conversación trascendental con mis amigos de la universidad: "será que la que está quedada soy yo?" Y luego por supuesto soltaba una carcajada al visualizarme como una de esas mujeres locas, precoces consumidoras de botox y colágeno en cápsulas...that`s just not me.

El próximo paso para mí fue enterarme de que una de mis amigas del colegio estaba desbocada, casi a punto de perder la conciencia, en una discoteca celebrando su divorcio. Pero ahora lo último es enterarse de que los ex´s se convierten en papás. Eso me pasó recientemente. Fue algo extraño recibir la noticia, pero me alegré mucho.

Y yo recordé la pregunta de mi ginecólogo otra vez.

Doctor, la respuesta es "no". Me extiende el deadline?

martes, 29 de abril de 2008

Feeling 27...ouch!


Durante una época de mi vida cumplir años no era motivo de preocupación, en lo absoluto; sin embargo debo aceptar, y quizás peco de prematura, que desde los 25 la situación ha cambiado. Seguramente dentro de 10 años, si leo esto, me moriré de la risa diciendo: “what the hell was I thinking?”, pero esto es lo que siento hoy.

A los 12 años yo tenía mi vida super planificada: iría a la universidad, encontraría un trabajo maravilloso que me hiciera feliz y me llenara de dinero, y me casaría a los 24 años...ppppsssss!

Hoy tengo 27, soy Comunicadora Social, estoy yendo a la universidad por segunda vez por un MFA en Dirección de Cine (estoy cumpliendo uno de mis grandes sueños), vivo sola en una ciudad espectacular, sueño en inglés, estoy lejos de mi familia, acabo de decir “no” a una gran oportunidad de trabajo en Roma (espero que lleguen otras igual de buenas o mejores, en el momento adecuado), empiezo mis días con un Tall Nonfat Latte de Starbucks, tengo un novio al que amo profundamente, detesto los chick flicks y cuaquier cosa pensada “sólo para mujeres”, hidrato mi piel más que nunca, examino mis poros de manera inclemente todas las noches, no me he casado y mi nuevo propósito es terminar cada día con una copa de vino tinto.

Yo nunca fui de las niñas que sueñan con el día de su boda, no soy el tipo de mujer que sabe los nombres que le pondrá a sus hijos desde que es una adolescente. Tampoco soy de las mujeres que prefieren andar con quien sea con tal de no estar solas, y mucho menos cuadro con el típico tipo de mujer desesperada que se suicidaría si llega soltera a los 30.

Hace un par de meses cumplí 27 años y cuando desperté la mañana siguiente pensé: “pero es como lo mismo”. Bueno, no lo es. Hoy siento la sutíl diferencia de tener 27. No sé explicarlo, pero ahí está.

La semana pasada mis papás estuvieron de visita, cosa que me hizo muy feliz. Un día estábamos almorzando en un restaurant lindísimo. Mi papá pidió una botella de vino y cuando el mesonero me vio, me dijo: “can I see you ID?” I was like: “are you serious?” and he went like: “yeah…” Yo le mostré mi identificación y le dije: “I really like you”. En Estados Unidos si no tienes 21 años no puedes consumir alcohol.

Feeling 27 but I still get carded at restaurants and bars...Sweet!

lunes, 25 de febrero de 2008

Desperate Measures

Sylvia Browne is a well-known and very famous American psychic, or in her own words a “spiritual teacher”. She is frequently invited to TV and radio shows to answer the questions of hundreds of people who are desperate to hear some “news” from their loved ones that passed away, or sometimes they just need some kind of closure.

Today I was hearing the TV more that watching it and Sylvia was on one of these talk shows. For one whole hour, Sylvia didn’t stop answering all kinds of questions, no matter how stupid or weird they were.

Sylvia knows all the answers. She just have to look up for two, three or maybe four seconds (it depends on some factors such as: topic or the level of stupidity) and when she looks back at you, you’ll have your answer and people will feel good or at least better.

I was impressed to hear some of the questions:

- My father died a year ago. Does he have something to say to me?
- Yes, that he loves you very much.

Wow…a father that loves his daughter. What are the chances for that?

- Sylvia, I’d like to know if it was a good thing to put my house on sale.

- Hi. I like to collect dolls and I lost my favorite one. Will I ever find it?

- Hi. I’m a lawyer and I’d like to know if I’m going to win the case I’m working on.

Then came what you’re all expecting:

- Hi, Sylvia. I’m sorry but I have the typical female question: will I ever find a man who wants to marry me?
- Ah…no, because no man would want to marry such an insecure and desperate woman. (That wasn’t Sylvia’s answer but it would have been so awesome!)

It continued:

- Sylvia, I have a boyfriend. Is he the one?

- Hi. I’d like to know if the job I have right now is going to give me more benefits, and also…am I going to get married soon? (Man…she was so close to not being pathetic)

- Sylvia, do you see a husband and kids in my future?

Oh my God! What is happening? What is wrong with these women? The best part was when Sylvia said to one of them: “No, you’re not getting married at least for the next six years” Then she said to another woman: “Honey, you’re not getting married at all, forget it, just forget it”

I can’t even begin to describe the expression on the faces of these women. It was like they had been told by God that they had some terrible disease.

Women, let me tell you something: that attitude, that awareness that the clock is ticking and you’re running out of periods is very sexy to a man. In fact, I think every man dreams with finding one desperate and crazy-to-procreate woman to have a marriage with…right.

If you’re trying not to accomplish that…ever, that’s the right way to go.

Get a grip.

sábado, 17 de noviembre de 2007

“Tranquila, seguro pronto te toca a tí”




Estas eran las palabras dirigidas hacia mí por los invitados a la boda de mi hermano dos años menor que yo. Las primeras veces sólo reaccionaba con una inexpresiva sonrisa congelada. Pero a medida que la situación se repetía empecé a simplemente ver a la persona que lo decía, como diciendo: “Qué estás diciendo?” Mi ceja izquierda llegaba casi a mi espalda. (Cuando alguien dice algo demasiado estúpido en la vida o hace un comentario que simplemente no merece que desperdicie un segundo de mi vida en contestar, mi ceja izquierda se encarga de hacerle saber a esa persona lo inútil que es su vida en ese momento, y el tiempo valioso que me hace perder a mí escuchándola. Mi ceja izquierda toma vida propia y se levanta. La cantidad de centímetros que se levanta es directamente proporcional al nivel de estupidez del comentario emitido)

La gente...la gente da para todo. Cómo es posible que cuando te encuentras con una persona a la que no ves desde hace años, lo primero que te pregunta es: “Ay, y tienes novio?” Qué demonios! Si les dices que no, que no tienes novio, obtienes como respuesta una palmadita en la espalda, un “aaaayyyy, bueno, seguro llegará pronto”, y una estúpida cara de lástima. Si les dices que si tienes novio y tienes más de 25, lo que viene es: “Y cuándo te casas?” Como que si en el mundo no existiera nada más, como que si eso fuera lo único y más importante...O sea, yo quiero casarme, yo quiero formar una familia, yo quiero todas esas cosas en mi vida, lo que no soporto es a la gente metida que lo primero que hace cuando te ven es preguntarte tu estatus.

Para algunas personas que conozco es difícil comprender que tengo 26 años, no estoy casada y que estoy haciendo un Master en San Francisco... “Oh, no, está preparándose, se está matando haciendo algo que va a ser excelente para ella, pero está soltera, qué desgracia!” “Tranquila, seguro encontrarás a alguien allá y te casas” Es lo que algunos me decían cuando estaba a punto de venirme. Pana, por qué no tratas de abrirte un poco el cerebro? Realmente me cuesta creer que en el siglo XXI aún exista gente (y gente joven) que piense de esta manera.

Después de unas cuantas horas y copas de champagne empecé a divertirme un poco y a darle respuestas a la gente, acompañadas de mi cara más insoportable en el mundo. “Ah...no gracias, yo no creo en el matrimonio, yo vine aquí obligada”, fue la mejor de todas. Tan sólo ver unas cuantas caras hizo que todo valiera la pena.