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Hay cosas que puedo soportar, aunque con mucho esfuerzo. Por ejemplo, el hecho de que desde hace dos semanas duermo en promedio cuatro horas diarias, o el hecho de que comer se ha convertido para mí en algo circunstancial; cuando puedo, tengo tiempo o me acuerdo, lo hago. Pero hay algo que ya no soporto más. Estoy cansada, fastidiada y obstinada de electrocutarme absolutamente todo el tiempo. No lo soporto!
Yo desde hace tiempo sé que algo pasa conmigo. De eso pueden hablar mejor y con total propiedad mis amigos. Ellos me dicen que estoy loca, pero no loca que come jabón, o loca irresponsable, sino loca que hace y dice cosas sin sentido, loca que mete miedo porque a veces Verónica sale y hace cosas absurdas.
Bien, yo eso no lo discuto. Yo creo que es así (debo decir que una de las cosas que más me divierte es asustar a la gente, jeje). Pero de ahí a que el desequilibrio empiece a tener síntomas físicos, y que esos síntomas me provoquen descargas eléctricas “n” cantidad de veces al día, no me la calo.
No exagero cuando digo que me electrocuto CADA VEZ que abro una puerta. Con decir que la puerta de mi carro la cierro de una patada, porque, bueno, no quiero electrocutarme. Además, le vivo pegando corriente a todas las personas que me tocan o que yo toco, ya la cosa se ha vuelto un chiste en mi salón. Hoy no pude editar mi película a la velocidad que quería porque cada vez que tocaba la moviola, pegaba un grito. Pero no es sólo eso. CADA VEZ que camino frente a tiendas (no que entro a una tienda, sino que le paso por el frente), activo las alarmas. Pana, qué demonios me pasa? O sea, se podrán imaginar la situación cuando estoy en un centro comercial. Es un festival de alarmas que se disparan a medida que voy caminando. Y bueno, para mí una de las cosas cumbres ocurrió hace poco cuando estaba montada en una caminadora haciendo ejercicios. Moví mis manos y rocé las placas de metal en donde uno coloca las manos para medirse el pulso. No, vale...mejor que no. No solamente el corrientazo vino acompañando de tremendo chispazo, sino que la máquina se apagó!!!! Se apagó! La apagué! What the hell! O sea, cómo yo voy a apagar una bicha tan grande y potente sólo con ROZAR una parte de metal.
Me preguntan que si ando estresada, nerviosa, preocupada...Bueno, quién no lo está? Todo el mundo tiene estrés, preocupaciones y yada, yada. Quisiera saber qué sucede conmigo. Y más que todo, quisiera saber qué hago para acabar con esto. No quisiera andar electrocutando a nadie, ni quisiera andar pegando gritos o brincos en la calle como una loca...bueh...